Ironía Navideña
Han pasado las fiestas navideñas y es hora de quitar/tirar todos los adornos navideños y elementos propios de las celebraciones de estas fechas por lo que es común encontrar en algunas esquinas árboles de navidad arrumbados esperando a ser recogidos por la basura y llevados a su lugar de descanso final. Observando a estos pobres arbolitos me di cuenta de la ironía que hay detrás de esta tradición.
Originalmente la tradición de los árboles, por lo menos eso me contaban de pequeño, representaba la celebración de una planta que, a pesar de la llegada del invierno y sus nieves (no limoneras), mantenían sus hojas (finalmente los pinos son árboles perennes). Era una celebración a la vida en la que la gente salía al bosque y los adornaba. Ahora lo que se hace es cortar un arbol, ponerlo a agonizar en casa para deleite de toda la familia, torturarlo con luces y adornos y finalmente tirarlo cuando ya no es útil. Bonita tradición.
¡Feliz cuesta de enero!